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Madrid is the Dark con: Draconian, Officium Triste, Autumnal, Process of Guilt + Aathma, Ritmo y Compás, Madrid, 12 de septiembre 2009
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Segundo día
(Texto y fotos: Jesús Fernández) El sábado 12 se presentaba como un día de incertidumbres, especialmente en cuanto la asistencia al evento se refiere. La rocambolesca y bizarra actuación de los suecos Katatonia en las fiestas de Fuenlabrada parecía amenazar la continuidad del estupendo ambiente que se vivió el viernes. Afortunadamente, el público hizo gala de un buen criterio y prefirió el festival que, comparativamente, ofrecía más que el bolo gratuito de los suecos.
De nuevo correspondía a una banda española comenzar. Los madrileños Aathma son, por su particular sonido, un grupo comodín que, igual encajan teloneando a los post-metaleros A Storm Of Light que en un festival de doom. Si bien no ofrecieron unas prestaciones tan brillantes como otras veces, cumplieron de sobra con su tarea, agradando a los neófitos con su sonido pesado y contundente y descargando los temas de "Call Of Shivá", del cual hay que hacer mención a "A Thousand Nails" -un corte sorprendente-, "Snowdreams" y "Oaks". Ricky (el más destacado junto a Juan, cantante/guitarrista) realizaría su primera aparición a la batería, ya que poco después repetiría con Autumnal. Muy buen camino, sin duda, el que lleva este trío.
Los portugueses Process Of Guilt fueron, casi sin ningún género de duda, la revelación del festival. Con dos discos a sus espaldas y un directo de una densidad, oscuridad e intensidad que quita el hipo, triunfaron tanto entre los que les conocían como entre los que les escuchaban por primera vez. El suyo es doom/death de la vieja escuela -con Insanity Reigns Supreme como referente muy válido para describir sus sonido-, opresivo y absorbente, que no da tregua. Los fragmentos death son impresionantes y todos los miembros del grupo son destacables, desde el cantante/guitarista Hugo Santos al batería Gonzalo Correia, ambos ex-miembros de Before The Rain. Tocaron temas de sus dos elepés, el segundo -titulado "Erosion"- de reciente aparición. Esperemos que su carrera sea larga y exitosa, ya que tienen calidad y talento para estar entre los grandes.
Con el tiempo, algunos acaban evolucionando. Como Autumnal, que presentó un tema de su próximo disco, más contundente y moderno y menos melódico que el material de "Grey Universe". Con algunos problemas de sonido, especialmente en lo referente al cello de María Ingelmo - que tocó casi de pie, apoyada en un taburete- la actuación de los madrileños fue tan intensa como acostumbra a ser. Además de la nueva canción y de composiciones como "As soon as you die, kill me" y "The street of the largest city..." sonó, como también acostumbran a hacer últimamente, algún tema de su anterior mcd, lo que enriqueció el setlist de esta veterana banda que ya es clásica en los escenarios del país y que raramente defrauda. Una buena muestra, sin duda, la suya, de compromiso con el género.
Ya durante el show de la formación madrileña, buena parte del público esperaba la entrada en escena de Officium Triste, toda una institución del doom metal. Los holandeses sonaron estupendamente y levantaron las manos y los aplausos de la sala al completo con su sonido melódico y emotivo exponente del estilo en los años noventa. Velocidad y épica con "My Charcoal Heart" y el canto hímnico de "Your eyes", todo un clasicazo, son dos muestras de un setlist articulado alrededor de "The Pathway" y "Giving Yourself Away" que se quedó corto debido a las circunstancias y en el que cabe destacar el excelente sonido de las guitarras y del teclado de Martin. Especialmente interactivo estuvo Pim Blankenstein, encantado con la respuesta del público, y siempre destacada la figura de Lawrence Mayer al bajo, muy en contacto también con la gente.
Algo extraña, vista la naturaleza del resto de bandas, era la presencia de Draconian (otra banda que también había visitado nuestro país recientemente). Sin duda, aportó variedad al cartel y atrajo a un buen número de fans, de los que muchos -especialmente los pertenecientes al sector femenino- sólo aparecieron en las primeras filas cuando llegó el turno de la última actuación de la noche. A día de hoy, es difícil clasificar la música de los suecos como doom. Lo suyo encaja más, en todo caso y con muchos matices, en el gothic metal de los noventa y se basa en la fórmula bella-bestia que tanta popularidad ha alcanzado y que, también -por qué no decirlo- tanto ha terminado perjudicando, en términos de calidad y falta de originalidad, a este sector del metal. Centraron su set (siete temas de doce) en su último larga duración, "Turning seasons within" y dejaron contento a su público mientras el resto se retiraba a las últimas filas y a las cercanías de la barra.
Con Draconian finalizaba un festival que, sin duda, tiene grandes posibilidades -y eso esperamos- de repetirse en el futuro y que ha supuesto un auténtico lujo para los amantes del género, que demostraron su fidelidad y que, junto a la excelente organización, son responsables, con su estupenda respuesta, del éxito que ha supuesto un evento de esta magnitud. Ojalá estemos sólo al comienzo de algo importante, ya que condiciones y resultados hay de sobra para que esta se pueda convertir en una cita obligada en los próximos años. |  | |  |
Aathma
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Process of Guilt
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Autumnal
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Officium Triste
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Officium Triste
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Draconian
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